El error más grande que los hombres cometen estimulando el clítoris
Muchos hombres piensan que da igual, cuándo es el momento de “atacar” el clítoris. Error.
Antes de bajar al clítoris, estimula otras zonas erógenas de tu mujer
¡Toma en consideración sus consejos!
Para empezar, hay que decir que no existe una regla general para satisfacer tu pareja oralmente, sino que tiene que enseñártelo ella misma. Por lo cual, no te lo tomes como una ataque a tu ego, cuando la mujer te pide o aconseja algo durante el sexo oral. Sigue sus sugestiones y mejorerás la técnica para satisfacerla. Deja que te guíe y si no lo hace, pregúntale, qué es lo que le gustaría que hagas. Sólo el hecho de que hayas encontrado el clítoris, no te hace el mejor amante de todos los tiempos.
¡No ataques el clítoris, si todavía no está excitada!
Como ya mencionado antes, no existe una regla general, cómo satisfacerla oralmente, pero sí te podemos decir, qué es lo que no tienes que hacer nunca. No ataques el clítoris, si todavía no está excitada. Sí, suena paradójico, porque muchas veces la mujer llega al orgasmo justamente estimulando el clítoris. Esto es verdad, pero tienes que conocer el modo, cómo hacerlo correctamente.
¿Entonces, cómo “conquistar” el clítoris?
La mayoría de los hombres empieza a lamer el clítoris de la pareja para que ésta se excite. Por desgracia, el efecto será justo el contrario: la lengua se te secará, así como también se secará su vagina, ya que a muchas mujeres que les laman el clítoris NO LES EXCITA. Aún más, va un paso hacia atrás y se enfría. ¿Cómo proceder? La autora Lou Paget, que escribió el libro How to be a perfect lover, recomienda de pegarte a ella con labios calientes, pases rapidamente (si tienes que) con la lengua y después sigues estimulandola con toda la boca. Lo ideal para estimular el clítoris, es chupar delicadamente y presionarlo con la lengua. Aún mejor es estimular primero su zona erógena más grande: la piel. Bésala, acaríciala, lámela y luego acércate al clítoris sin tocarlo, hasta que te lo pida. En fin, lo mejor para saber, qué es lo que excita a tu mujer, es observarla. A lo mejor le gustaría contártelo, pero tiene el miedo que te sientas un mal amante.




















